Consejos para mejorar la financiación de tu empresa o startup
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Consejos para mejorar la financiación de tu empresa o startup

Consejos para mejorar la financiación

de tu empresa o startup

La financiación es el constante dolor de cabeza de una empresa, sobre todo si se acaba de empezar o si se pasa por dificultades y números bajos. Conseguir mantener las cuentas sanas no es tarea fácil. Hemos seleccionado varios consejos que a veces se pasan por alto y que seguro que os ayudan a descubrir en qué pierde dinero una empresa sin tan solo saberlo, qué gastos pueden reducirse y con los que probablemente no contamos, o incluso qué financiación es mejor aceptar en caso de empresas que acaban de empezar.

Financiación

  • Vigilar las comisiones ocultas

Gran parte de las pymes pagan una serie de comisiones ocultas que vienen de la mano de las rondas de financiación o préstamos bancarios. Estas comisiones hacen que, al hacer números, se disparen los costes y no sepamos el por qué.

Por ejemplo, hay comisiones que se cobran por la apertura, otras por hacer estudios de operaciones, otras son fijas en cada factura e incluso las hay sobre la cantidad disponible de dinero que no ha sido utilizado. Cuando se hace la previsión de ingresos y costes muchas veces no se tienen en cuenta estas comisiones y, de repente, a la empresa no le salen los números.

Pero, ¿qué nos diríais si os dijéramos que muchos de estos gastos no tendrías ni que pagarlos? La lista de comisiones y gastos ocultos puede alargarse mucho; desde gastos de papeleo a las cuotas de un notario. Cada empresa debe leer detenidamente el contrato que firma, ya que en muchas ocasiones se cuelan estos gastos sin que en realidad vayan a ser necesarios o útiles a la larga. Antes de firmar hay que valorar lo que se necesita y lo que no y tened en cuenta que muchas de estas comisiones o costes ocultos no están en la parte vistosa del contrato, sino que solo se mencionan en los anexos difíciles de identificar.

  • Calcular bien la valoración real de la empresa

Voy a explicaros un ejemplo para ver a lo que nos referimos cuando decimos que hay que calcular la “valoración real” de la empresa adecuadamente si no queremos dejarla morir por el camino. Imaginad una startup de Silicon Valley a la que le auguran un futuro prometedor; de repente las empresas empiezan a pelearse por financiar esa startup, ya que ven en ella unos beneficios futuros muy apetitosos. Cuando se hacen ofertas de financiación, la startup ha de valorarse en un precio (que responde al precio futuro que puede llegar a alcanzar su venta) y, en base a él, la financiación puede subir o bajar. Si a la startup una empresa le ofreciera 5 millones de financiación y la valorara en 50 millones de dólares, y otra empresa le diera 7 millones de financiación y la valorase en 100 millones de dólares, la mejor opción sería la primera. ¿Por qué? Valorar a una startup o empresa por encima de sus posibilidades es siempre peligroso; significa que, llegado el momento acordado en el contrato, si la empresa no llega a valer la valoración que se acordó, se ahogará en deudas intentando cumplir el acuerdo. Sin embargo, si se mantienen unos márgenes de valoración asumibles, la compañía puede ir creciendo sin el miedo al incumplimiento de la expectativa.

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  • Calcular el coste real de la financiación

La financiación es algo que, como ya hemos visto, nos va a significar tener ingresos pero también más gastos, ya que no es gratis conseguirla. Para calcular el coste real de la financiación y saber cuánto de más nos cuenta, tendremos en cuenta varias fórmulas:

Los costes de la financiación se pueden expresar de muchas formas distintas; en porcentajes nominales, anuales, etc. Lo mejor es convertir todos los costes a € y de esta manera obtendremos el coste financiero real:

Coste real de la financiación = total de costes financieros (en euros) / total de la deuda (en euros)

Dentro del total de la deuda hay que recordar tener en cuenta la deuda a distintos plazos; es decir, la deuda a largo plazo puede ser de 200.000 euros, mientras que a corto plazo puede ser de 300.000. En este caso hay que sumar ambas y contar la suma como el total de la deuda.

Hay que contar también con los siguientes gastos dentro la partida de costes financieros:

  • El coste del seguro empresarial que las entidades bancarias exigen contratar.
  • Los saldos que no pueden utilizarse y se retienen como aval de las operaciones.
  • Las comisiones por servicios especiales como las transferencias, ingreso de cheques, etc.

La fórmula para calcular el coste real de la financiación, en resumen, quedaría así:

Coste real de la financiación = total de costes financieros (gastos financieros + gastos adicionales) / total de la deuda (deuda a corto plazo + deuda a largo plazo)

Hacer este cálculo nos servirá para saber qué financiación es más adecuada para la empresa.

  • Entender el flujo de la temporalidad

Este concepto es algo con lo que hay que contar una vez empiezas a planear la empresa; ¿qué periodicidad tiene mi producto o servicio? ¿es estable o tiene picos? Hay empresas, que por los servicios que ofrecen, tienen que contar con que durante el año las ventas van a ser irregulares; teniendo unos meses con picos altos y otros más bajos. Este cálculo es bastante básico y la mayoría de empresas cuentan con él. Sin embargo, algo con lo que se suele no contar es con los picos que no tienen que ver con las ventas, como por ejemplo los picos de impuestos, o las facturas que llegan en X meses de forma puntual.

Cuando se tiene un negocio estacional hay que guardar constantemente reservas que puedan hacer frente a estos picos imprevistos. Más o menos se debe tener un período de tres o cuatro meses de colchón de efectivo para ayudar a la empresa a través de los periodos más lentos y asegurarse de que resista la “sequía” y los costes imprevistos.

Los números de una empresa, como decíamos, son la parte más importante. Sin embargo, con un poco de previsión y calculando bien todas las variables, se puede conseguir llevar una financiación sana y sin grandes sorpresas.

Sobre la autora: Sonia Mañé Vernia (Twitter: @sonia_verni)

Sonia Mañé Vernia

Periodista especializada en medios digitales y actual Editora de Contenidos en IEBS Business School.

Me apasiona la comunicación en todas sus formas y soy muy cuidadosa con la forma en que se presenta algo; palabras, imagen y diseño han de ir de la mano para mí.